Taller: “Salut i Islam”

Saluteislam

FORMACIO CONTINUADA 2014 Data: 17 de Juny de 2014 Lloc: Hospital Clínic de Barcelona Horari: de 15h a 20h TALLER:SALUT I ISLAM PRESENTACIÓ:

La presència cada vegada més notable dels països que conformen el món àrab i islàmic i els seus ciutadans en la nostra societat actual fa necessari establir mecanismes de coneixement mutus, atesa la manca de formació específica que s’observa, amb caràcter general, en el nostre sistema educatiu.

La nostre societat necessita una major comprensió del que la cultura àrab i islàmica representa. En concret, és fonamental que certs professionals (metges, infermeres, treballadors socials, psicòlegs, mediadors socials, etc.) tinguin unes nocions generals que els ajudin en el què fer diari en les seves respectives disciplines.

OBJECTIU GENERAL:

Aportar eines i estratègies de treball per realitzar una intervenció infermera amb usuaris musulmans

OBJECTIUS ESPECÍFICS:

  • Adquirir uns coneixements bàsics i teòrics sobre l’ Islam i el seu concepte de salut i malaltia
  • Oferir eines als professionals per poder apropar-se a la realitat complexa d’aquesta cultura, comprendre-la i viure-la adequadamentCONTINGUTS: 1o Part:. Islam
  • Conceptes bàsics sobre l’islam.
  • Principals creences i rituals: (Mahoma, l ‘Alcorà, literatura relacionada,el Cinc Pilars, Halal, Haram, etc.) 2o Part: Salut e Islam • Inici de la Salut Mental en el Món Islàmic (Primers hospitals Psiquiàtrics i funcionament (Bimaristan), Tracte al Pacient Psiquiàtric, Primers Tractaments Psiquiàtrics (musicoteràpia, contencions, medicines, etc.)
  • Hàbits i Costums
  • Concepte de persona i la relació amb el cos
  • Ritualitat i cicle vital (del naixement a la mort)
  • Concepció de malaltia i curació
  • Malaltia Mental: Possessions, Genis, Mal d’ull, Raquets i AfeccionspsicosomàtiquesMETODOLOGIA DOCENT:
    • Exposició teòrica de continguts
    • Anàlisi i reflexió amb petits grups sobre els continguts impartits i enconfrontació amb la pròpia realitat
    • Discussió en grup amb dinàmica de preguntes/respostes
    • Exercicis vivencials
    • Desenvolupament i recerca de recursos propis
    • Material audiovisual: PowerPointDocents:David Garriga Guitart. Diplomat en Infermeria. Màster en Món Àrab i Islàmic, Universitat de Barcelona. Llicenciat en Psicologia i CriminologiaDirigit a: Professionals de diferents àmbits sanitaris: atenció especialitzada, primària, hospitalària i d’altres disciplines interessats en aprofundir en aquest perfil de pacient. No d’hores: 5
    • Inscripcions: http://www.ascisam.cat
    • No de places : 30
    • Preus: Socis Ascisam:30€ Residents: 35€ Altres: 45€

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El enfermo mental, una prioridad para la medicina y la enfermería en las primeras épocas del islam

03/11/2013 – Autor: David Garriga Guitart – Fuente: Del Bimaristan al hospital psiquiátrico

 

 

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Maristan Sidi Frej

Primeros hospitales psiquiátricos, el Bimaristán.

La palabra bimaristán en el mundo islámico se empleó para referirse a los establecimientos donde los enfermos eran acogidos, cuidados y tratados por personal cualificado, por lo que  podemos considerarlos  los primeros hospitales en el sentido moderno de la palabra, al igual que los primeros hospitales públicos, psiquiátricos y facultades de medicina de la historia. En ellos había doctores especializados en ciertas enfermedades y separaban ya, a los enfermos por sexo y patología. Una de las especialidades que ya encontramos en estos primeros hospitales es la enfermedad mental.

El hospital aparece como respuesta a una serie de necesidades, como solución a varios problemas de salud que aparecían en la época. Según Francisco Franco Sánchez, era importante controlar cuatro premisas a la hora de institucionalizar y organizar la ciencia médica: por un lado la administración de la medicina, la formación de los médicos,  los recursos que se reciben para la medicina a través de los hadices y  los diferentes pacientes a tratar,  de manera que se pudiera tener todo centralizado y controlado, factor importante en territorios tan extensos como era el islámico.

 

En este capítulo haremos una descripción de los primeros hospitales que aparecieron en Oriente y en Occidente, al igual que sus especialidades, estructura y organización, arquitectura y personal que les asistía.

Hospitales en Oriente
La primera referencia que tenemos de un bimaristán data de la época preislámica (s.III d.C.). Fundado por el monarca Shapur I en Yundishapur (jardín hermoso), situado en el actual Irán, sobrevivió a los ejércitos árabomusulmanes en el 638 d.C. y evolucionó hasta convertirse en un hospital público. Disponía de facultad de medicina y, ya en aquella época, atención psiquiátrica. Éste y la escuela de Alejandría constituyeron dos modelos a imitar para los árabes en los inicios de su incorporación al quehacer científico de la humanidad.

 

Unos años más tarde (707 d.C.) el califa Walid Ibn Abdelmálek crea el segundo bimaristán en Damasco. Por las descripciones que nos han llegado a nuestros días, éste hospital  realizaba más bien la función de segregar los enfermos, aislándolos del resto de la sociedad, en vez de curar si es que no se trataba de una leprosería o zona acotada para estos enfermos.

Durante el mandato del califa omeya Harún Ar Rashid (786-809) encontramos en Bagdad la primera institución de acogida de locos, Dayr Hizquil (casa para locos). En ella se potenció la formación de sus médicos y con ello, la aparición de un sistema reglado de estudios en el sentido moderno del término. Los médicos impartían sus enseñanzas a los estudiantes de medicina y les entregaban los diplomas acreditativos de dicha formación (iyaza). En el siglo X, Bagdad  ya contaba con seis hospitales distribuidos por los diferentes barrios de la ciudad. Uno de los más importantes fue el fundado en 982 d.C. por Adud Ad Daula en la parte occidental de la ciudad, conocido con el nombre de bimaristán Adudi. Importante fue la creación de la Casa de la Sabiduría (Beit al Hikma) en el año 832 d.C. por el mismo Harún Ar Rashid en la que se llegó a publicar casos clínicos de diferentes pacientes y especialidades recogidas con el nombre de  diario de casos.

 

En El Cairo, el primer hospital, llamado bimaristán al Mansur (827 d.C.), se fundó bajo el mandato de Ibn Tulún y fue modelo a seguir. Aunque al principio fue utilizado como manicomio (muristán), aplicaba unas limitaciones en cuanto a los ingresos negando su entrada a soldados y esclavos, pero si aceptaba enfermos mentales. Más adelante admitió todo tipo de pacientes. Contaba con su propia biblioteca que acogía más de 100.000 libros. El árabe fue la lengua internacional del saber gracias a la traducción y transmisión de conocimientos que tuvo lugar en las capitales musulmanas más importantes de la época (Damasco, El Cairo y Bagdad). Es en éste período que empieza a desarrollarse una asistencia  más humana para los enfermos mentales, más respetuosa con sus sufrimientos, y se separan físicamente, cada vez más, los hospitales asistenciales de dolencias somáticas de los hospitales para los enfermos mentales.

Otro bimaristán del que tenemos referencia es el de Nur ad Din, en Damasco (Siria). Data del año 1154 d.C. y es uno de los edificios más famosos de Damasco. Según nos relata el viajero Ibn Yubair, se consideraba una de las construcciones más novedosas y refinadas de la época (Figura-1). Su puerta, de madera con incrustaciones magníficas, es una obra de arte y su diseñador, conocido como al Muhandis (el ingeniero), fue médico del bimaristán. Al igual que en otros hospitales, se combinaba las enseñanzas a futuros médicos con la asistencia terapéutica. La entrada al hospital se encuentra en el lado occidental del edificio. En el interior, cuatro iwáns: el del sur, con el mihrab; el del este, el más grande, se utilizaba para las reuniones y conferencias de los médicos. La historia nos explica que el sultán Al Mansur Qalawun fue curado en éste hospital de una enfermedad mortal. Los tratos recibidos y la arquitectura funcional del bimaristán le sirvió de inspiración para construir otro en el Cairo. Actualmente podemos encontrar en él el Museo de Medicina y Ciencias Árabes de la ciudad.

 

La disposición arquitectónica del hospital y la distribución de sus elementos no era gratuita, sus elementos estaban en función del edificio para la curación de los enfermos. El objetivo de su construcción era actuar sobre el psiquismo de los pacientes a través de su máxima: “la belleza, basada en el equilibrio, la proporción y el ritmo, es sanadora”. Eso en cuanto a su distribución interior; respecto a  su localización, siempre se encontraba en  medio de las ciudades, para facilitar las visitas de la familia al enfermo, actividad que para los médicos de la época era imprescindible para su pronta mejoría.

En Els viatges d’Ibn Jubair, el autor nos describe el hospital de El Cairo en el 1183:

“Y entre lo que vimos, también es un honor para este sultán el hospital que está en la ciudad de El Cairo. Es un precioso palacio, de una belleza y un espacio considerables, que él ha dedicado por ésta acción meritoria, con el fin de ganar la recompensa y la remuneración del más allá. Ha nombrado un director, hombre de ciencia, a quien ha confiado los armarios de los remedios y a quien ha encargado la preparación de los elixires y su administración según las variedades de sus géneros.
En las estancias de éste palacio han estado colocadas camas para el uso de los enfermos, una camas perfectamente dispuestas y cubiertas de ropa. Éste director tiene bajo sus órdenes unos sirvientes la misión de los cuales, mañana y tarde, es verificar el estado de los pacientes y administrarles las bebidas y comidas que necesiten. Al lado mismo de este establecimiento hay un edificio separado para las mujeres enfermas, y ellas también tienen a alguien que les cuide.
Al lado de los dos establecimientos hay otro edificio de vasta amplitud, en el cual las habitaciones tiene barrotes de hierro. Están dedicadas a servir de celdas para los locos. También ellos tienen quien compruebe todos los días su estado y les lleve lo que necesiten.
El Sultán inspecciona todas estas instituciones mediante investigaciones e indagaciones, así como con el celo y la firmeza que las consolida”.

 

No es hasta el sultanato de Al Mansur Qalawun en 1285 en Egipto que encontramos uno de los  hospitales más grandes de la época. La estructura, muy parecida en la mayoría de los bimaristanes, estaba formado por un recinto cuadrangular con cuatro edificios alrededor de un patio con fuentes y agua que funcionaban como refrigerio y relajación de los enfermos ahí ingresados.

“Habiéndose encargado a al-Razí que escogiese el barrio más sano de Bagdad para construir un hospital, empleó el siguiente medio: suspendió unos pedazos de carne en varios barrios de la ciudad, y declaró más sano aquél donde la carne tardó más en descomponerse”.

 

Como los anteriores, no sólo disponía de pabellones separados para las diferentes enfermedades, sino que habían ya departamentos para diferentes actividades y funciones: farmacia (sharabjana, permitía disponer de un almacén de medicamentos para administrarlos con facilidad entre los pacientes. Entre éstos, se administraba el hachís, a pesar de que la ley islámica prohibió el consumo de drogas, la jurisprudencia islámica admitió su uso con fines médicos y terapéuticos), laboratorios, consultas externas, cocinas, baños, biblioteca, salas de espera, sala de oración y de lectura y sala destinada para quienes necesiten estar encadenados o sala de psiquiatría (dar ul maraftan) .

Una de las características más llamativas de dicho hospital era su capacidad. Éste era capaz de albergar a unos ocho mil pacientes, fueran hombres o mujeres, separados por especialidades médicas y controlados durante las 24 horas por personal auxiliar que velaba por su asistencia y comodidad mientras durase su ingreso.

 

También fueron los primeros en aplicar tratamientos diferentes y novedosos a los enfermos mentales. Entre ellas estaba la musicoterapia, dirigiendo la terapia hacia el murmullo del agua de las fuentes o  suaves melodías realizadas por instrumentos de la época y sensibles a la acústica, como era el laúd, el qanún o la flauta de caña y la terapia ocupacional como curación para los que padecían enfermedades mentales. A pesar del avance en tratamientos para pacientes mentales, no es hasta el siglo XIV que no tenemos constancia de hospitales mentales en Europa, construidos en la España musulmana. El primero fue en Granada en 1365 d.C.

Pero quizá el Bimaristán que expresa mejor la supremacía cultural árabe sea el de Argún, hospital psiquiátrico de Alepo (s..XIV). Fuentes de diferentes tamaños eran utilizadas para el tratamiento de la salud mental, buscando la curación a través de sonidos de agua, la luz y el espacio, pero sobre todo la música. Desde el iwán, la música interpretada por una orquesta amenizaba la vida de los pacientes.

 

Otros sanatorios mentales importantes fueron, el turco Divrigi, hecho construir por la Princesa Turan Malk en el 1260 y el de Edirne, de gran importancia por su terapia musical, construido de 1488 hasta 1498 por Bayazid II.

Hospitales en Occidente
La construcción de bimaristanes en Occidente fue más tardía. La primera referencia que tenemos es la del hospital de Marraquech construido en el 1190 d.C., conocido como el Hospital de Amir Yusuf Ibn Al Muminín Al Mansur. De él y según la descripción que nos ha llegado a nuestros días nos hace pensar en una institución de gran importancia:

 

“Edificó en la ciudad de Marrakus un hospital, como no creo que haya en el mundo otro igual. Ello fue que eligió una amplia explanada en el sitio más llano de la ciudad y mandó a los albañiles que lo hiciesen de la manera más perfecta. Lo llevaron a cabo con dibujos admirables y adornos bien hecho, que aumentaron su mérito. Mandó plantar en él, también toda clase de árboles aromáticos y frutales y le condujo muchas aguas que corrían por todas las edificaciones, además de cuatro albercas en su centro, una de ellas de mármol blanco. Luego mandó darle preciosa ropa de cama de diversas clases de lana,  algodón, seda, piel y demás en forma que excede a toda descripción y pasa a todo epíteto”.

Este hospital combinaba el trato y asistencia de manera separada  de los enfermos somáticos de los enfermos mentales, estando ambos separados físicamente en estancias diferentes.

 

Más adelante, ya en en el siglo XIII destaca el maristán de Sidi Frej en Fez (Marruecos), hospital del que se describe la variedad en la acogida de diferentes enfermedades, entre ellas, la salud mental. Construido en 1286 d.C. por el sultán meriní Yúsuf Ibn Yaqub y posiblemente fue modelo para el primer hospital psiquiátrico occidental (Valencia, 1410). Actualmente forma parte del zoco de la ciudad, rodeado de tiendas y puestos de ropa.

En la península, no tenemos referencia de la construcción de un hospital parecido a los de Oriente hasta el siglo XIV d. C.. Éste fue el maristán de Granada, posteriormente reconvertido en la casa de la moneda. Aunque algunos estudios nos pueden hacer sospechar de la presencia de algún maristán previo, en el siglo XII en la zona levantina y algunos más tardíos por Valencia y Zaragoza, no hay datos fehacientes para poder asegurarlo.

 

Del hospital granadino se conserva la lápida fundacional, en la que se puede leer tres datos de valor: la fecha de su inauguración, la de finalización y el nombre de su fundador Muhámad V . Una de las descripciones que han llegado a nuestros días de la mano de  Ibn Al Jatib podemos hacernos una idea de lo suntuoso del edificio:

“Es un compendio de las bellezas y un suntuoso edificio. Posee numerosas habitaciones, un amplio patio, aguas corrientes y saludable atmósfera, tiene numerosos almacenes y lugares para las abluciones. Disfruta de una deshogada manutención y una buena organización. Supera al hospital de Egipto por el extenso patio, lo saludable de sus aires y en sus aguas, que se precipitan a borbotones sobre la arenisca y la negra roca, ondulándose como en el mar y fluyendo hacia los árboles….
….Se permite a cualquiera que esté débil su ingreso, sólo con que él lo apruebe….
…Sobre él hay una inscripción con su buen nombre con el sultán en el extremo, inmortalizado sobre los muros para el recuerdo.”

Su ubicación seguramente no fue por casualidad, se construyó cerca de la Iglesia de San Pedro, en el barrio llamado Rabad Al Raha, cerca del río Darro.

Su asistencia estaba destinada a los musulmanes pobres, pero podía ingresar cualquier persona enferma. Posteriormente se especializó para enfermos mentales, aunque las escasas descripciones sobre los profesionales de medicina que trabajaron ahí no ayudan mucho para asegurar que sólo se trataba de un hospital psiquiátrico. Sí que se sabe, por el contrario, que en el momento de la toma de Granada por parte de los Reyes Católicos, el hospital estaba ocupado por locos y dementes, y era conocido como “Casa de Locos”. Según la descripción que realiza Francisco Franco Sánchez sobre una posible reconstrucción a través de las ruinas que quedan en pié, podemos deducir que había dos pisos sostenidos por pilares rectangulares,  con un total de unas 26 habitaciones que comunicaban entre si y que compartían varios enfermos a la vez, más otras tantas para consultas, administración  y almacenes.

  Si en el Hospital granadino se atendían enfermos mentales desde su inicio, estaríamos delante del primer psiquiátrico fundado en Europa, por delante incluso del de la Casa del Padre Jofré de Valencia del 1409.

Financiación de los bimaristanes
El dinero del que disponían los hospitales procedía del gobierno de la época y tenía que ser estable y suficiente para dar asistencia a todos los enfermos. El gasto abarcaba, no sólo el tratamiento de los pacientes sino que tenía que cubrir las comidas diarias, los medicamentos que se les administraba, las ropas que se les dejaba a los ingresados y además, cubrir una compensación de un mes de sueldo a todos los pacientes al salir del hospital. Tenía también que cubrir los salarios de los trabajadores del lugar. Un ejemplo del que se tiene referencias es el bimaristán Al Mansuri en el que se registraron unos gastos de 1 dinar por paciente y día, y un total de 1.000.000 de dirhams al día.

 

Todos éstos gastos los disponía el mismo hospital, teniendo que dar cuenta detallada de en que se gasta cada dirham. Incluso algunos recibos oficiales eran grabados sobre piedra para asegurar que todo el dinero era empleado para estos gastos.

El director del hospital era el responsable de preparar un archivo en el que se detallaban todos los gastos diarios, los balances de entradas y salidas, y el sueldo de los médicos y otros asalariados del hospital, al igual que el coste de los aparatos médicos y medicamentos dispensados. 

 

Del pago en el hospital  Nur Ad Din (1146-1174 d.C.), Ibn Yubair lo relataba de la siguiente manera:

En esta ciudad hay unas veinte madrasas y dos hospitales, antiguo y moderno. El moderno es el más importante y el más grande de los dos. Su asignación diaria es de unos 15 dinares”.

 

Organigrama
La responsabilidad en un hospital seguía una estructura piramidal. Por un lado había un director general (saúr al mardá) que manejaba todos los departamentos y sus especialidades, tenía la última palabra en las decisiones importantes del hospital, a la vez que su cargo representaba uno de los más altos puestos dentro del gobierno, siendo su opinión una de las más respetadas. Para el cargo se elegían normalmente  emires,   grandes líderes  dentro del grupo o incluso alguien del propio gobierno. Esto demostraba la importancia que los Sultanes daban al jefe del hospital, para que siempre tuvieran las mejores condiciones sanitarias tanto en el recinto asistencial como la ciudadanía. 

En los temas de la financiación, el director general también tenía la decisión y tomaba las medidas pertinentes al respecto. Para ello contaba con un ayudante, un contable, las funciones del cual era la de presentar los balances de los gastos referentes a la actividad del bimaristán.

 

Por debajo del director general, había un encargado de departamento o subdirector médico. Éste era elegido de entre los médicos de la misma especialidad, el que tuviera las mejores calificaciones  y era el responsable de su propio departamento. Según nos cuentan los relatos de la época, el médico Ar Razi, antes de ser elegido, tubo que probar su talento y conocimientos en el arte de la medicina frente a 100 competidores. Una vez fue elegido, contó con una plantilla de 24 médicos en diferentes especialidades: medicina interna, neurología, cirugía, ortopedia y también la oftalmología.

El cargo de subdirector era rotatorio, pasando por él, todos los médicos de la especialidad que tuvieran capacitación para ello.

Otro de los puestos importantes y respetados era el que ocupaba el investigador. Su función era vigilar a cada empleado del hospital (desde los médicos, farmacéuticos, hasta los cuidadores asalariados) y controlar que realizara adecuadamente su trabajo, teniendo el poder de castigar a cualquiera si era menester, incluso podía echarlo del hospital. Para ello realizaba rondas, visitaba a los pacientes para ver los que estaban cuidados y los que no, la comida que les servían, la limpieza de ellos y sus habitaciones, los turnos de visitas médicas que recibían, los médicos a su cargo y el tratamiento que los dispensaban.

El resto del personal médico se clasificaba según su especialidad, y su número dependía del tamaño del hospital aunque en general no excedía de los 24 médicos.

También se tiene referencia de un personal de farmacia, farmacéutico, y de enfermeros,  personal asalariado que ofrecía las atenciones y cuidados a los pacientes.

Los profesionales que tenían un contacto directo con el paciente del bimaristán eran básicamente médicos y enfermeros, los cuales se encargaban de mantener limpio el hospital, a la vez que cuidaban y atendían a los pacientes que ingresaban. Por la mañana se visitaba a los pacientes y se prescribía el tratamiento, por la tarde se visitaba de nuevo a los pacientes y seguidamente se realizaban unas horas de clase, como profesor o como alumno. Los turnos estaban realizados para mantener el descanso del paciente y crearle las mínimas molestias, por lo que se dividían en 2 turnos, mañana y noche.

 

Los pacientes eran ingresados en el bimaristán previa admisión médica y podían permanecer todo el tiempo que necesitasen para su sanación y recuperación. Sus nombres eran anotados en unas listas donde constaban así mismo los tratamientos y cuidados que debían tener cada uno. El tratamiento era gratuito para todos ellos, fuese cual fuese su sexo, raza o condición económica, incluso creencia religiosa. Además disponían de una remuneración económica a la salida del bimaristán, para que pudieran estar unos días de recuperación en casa sin tener que incorporarse inmediatamente al trabajo.

La creación de hospitales en Al Ándalus fue, como hemos mencionado antes, muy tardía. A pesar de que se sabía de su existencia  por algunos médicos andalusíes que habían trabajado en ellos en Oriente, no se vio la necesidad de crear una institución parecida en la península. No es hasta el siglo XIV que encontramos el maristán de Granada, construido bajo la dinastía nazarí, el cual, según los investigadores, estaba dedicado al encierro y tratamiento de los locos.

 

Tenemos una descripción en los textos de León el Africano sobre los hospitales para locos de la época:

“Existen en este hospital algunas estancias para los locos, de los que tiran piedras o provocan otros daños, encadenándoseles allí y teniéndolos tras cerrojos, con las ventanas enrejadas por ciertos barrotes de una madera muy dura. Hay un guardián que les da de comer y que, si ve alguno inquieto, lo aplaca con un bastón que siempre porta consigo al efecto. Sucede en ocasiones que, al acercarse algún visitante a esas estancias de los dementes, éstos los llaman y se les quejan de que, estando ya sanos, los tengan todavía encerrados y soportando a diario las maldades de los guardas. Creyendo en sus palabras, llegan algunos a arrimarse a su ventana, sintiéndose al momento atrapados por la ropa mientras llenan la cara de excrementos, pues aunque allí hay letrinas, los locos vacían sus vientres en mitad de las alcobas, de modo que los vigilantes deben andar limpiando de continuo la porquería, así como poniendo sobre aviso a los forasteros de que no se acerquen a tales estancias. Cuenta el hospital con cuantos hombres necesita en punto a escribientes, mandaderos, guardianes, cocineros y los que atienden a los enfermos, con buen estipendio para cada uno; de joven estuve en él dos años oficiando de escriba según suelen hacer los muchachos estudiantes, y con salario de tres ducados al mes.”(León Africano, J.).

 

Los bimaristanes y su manera de funcionar nos llegan a través de los siglos, para poder aprender a recuperar ese trato más humano frente a una sociedad y una medicina cada vez menos personalizada en cuanto a la interacción médico-paciente. Su perspectiva pone en entredicho sobre todo a la actual estigmatización y la difícil integración social del paciente psiquiátrico.

Link: http://www.webislam.com/articulos/91660-el_enfermo_mental_una_prioridad_para_la_medicina_y_la_enfermeria_en_las_primeras.html

El papel de la enfermería en el mundo árabe

Del bimaristán al hospital psiquiatrico

16/10/2013 – Autor: David Garriga Guitart – Fuente: Blog David Garriga

 

Mujeres dando asistencia sanitaria

Mujeres dando asistencia sanitaria

La cultura islámica, desde el principio de sus tiempos (siglo VII d.C.), ha ido evolucionando hasta nuestros días, entre momentos de gloria y esplendor, otros de decadencia y pobreza ha tejido un tapiz en la ilustre historia del islam. Muchos de estos cambios, quizás por falta de información, no siempre han resultado claros para Europa, aún hoy, estas relaciones con Oriente crean desconfianza, recelo y enfrentamiento.

Igualmente se suele ignorar que, más allá de unas escasas conquistas militares realizadas por la fuerza, la creencia en el islam se difundió básicamente por canales pacíficos. Lo que si es sabido, es que uno de los fenómenos más sorprendentes y significativos de la historia lo ha producido la aparición del islam en el mundo. Su concepción religiosa varió el destino de muchos pueblos, no tan sólo a nivel espiritual sino también en lo que se refiere a cuestiones políticas, económicas, culturales y científicas.  Actualmente está experimentando un momento de gran vitalidad, teniendo un gran protagonismo a nivel internacional y siendo objeto de estudio desde los diversos campos del saber.

Si bien varios estudios han tratado e investigado la contribución de las mujeres musulmanas en varios campos de la sociedad, como la jurisprudencia, la educación o la literatura, hasta ahora hay pocas fuentes en las que encontremos descripciones del papel de la mujer en el desarrollo de la ciencia, y más concretamente en medicina y  enfermería.

Después de la profesión médica, la enfermería fue el segundo tipo de trabajo que las mujeres musulmanas practicaron en el campo de las ciencias. Un factor importante fue la descripción en la sharia o ley islámica, por tener preocupación por la sociedad con la que se vive y en la importancia de la búsqueda del conocimiento , lo que llevó a muchas mujeres a cultivar su aprendizaje y saber. 

Es sabido el orgullo con que el mundo occidental habla de Florence Nightingle y su trabajo en la enfermería, pero también es de obligación devolver el mismo orgullo al papel de la mujer musulmana que actuó, y mucho antes, como enfermera, cuidando pacientes y cubriendo sus necesidades a nivel preventivo, hospitalario y social. La enfermera musulmana de esta primera época participaba en todos los servicios de salud, desde la asistencia de urgencias, tanto en tiempos de guerra como de paz, hasta la asistencia domiciliaria a los pacientes que no podían desplazarse por sus propios medios.

Existen pocos documentos en los que se relate la función de la enfermería en la primera época islámica, pero su figura se relaciona con la atención que prestaban, sobretodo las mujeres, a los heridos musulmanes durante las guerras que se producían entre tribus y clanes, cuando caían heridos en el campo de batalla.

Desde los primeros días del islam, las mujeres participaban en la guerra y el comercio (Jadiya, la primera esposa del Profeta, fue una comerciante para quien trabajaba Muhammad antes de tener la revelación), ejercieron la enfermería y la medicina, y enseñaron en privado en las mezquitas”.

El nombre con que los árabes llamaban a las mujeres que cuidaban de las personas era al asiya (deriva de la palabra muasat, aliviar el dolor mental o físico) o awasi (tratar las heridas). La función de estas enfermeras era proporcionar agua a los heridos, atender y cuidar de las lesiones, y administrar las medicinas de las que se disponía en la época. Fue tan importante y reconocida su labor que incluso un hadiz las autorizaba para poder actuar como auxiliadoras y enfermeras, curando a los heridos en las batallas.

También marchaban con los hombres durante las batallas llevando recipientes de agua y material para curar las heridas (vendas) y tratar las fracturas de huesos (material para realizar yesos). Ellas penetraban entre los soldados atendiendo las urgencias y tratando a los heridos caídos en combate, incluso algunas llegaban a participar en la lucha. Encontramos una referencia en el libro de Áhmad Ach Chalabi, Libro en la historia de la educación islámica  en la que menciona el trabajo de estas mujeres, en especial Nuganán, parecido al que realizan actualmente algunas organizaciones mundiales: “Las mujeres musulmanas ejecutaban durante las guerras islámicas el mismo papel que hoy en día realiza la Cruz Roja”.

La mujer también se especializaba en la  atención al parto. Las mujeres enfermeras ayudaban a los médicos en su trabajo. El médico Azaharaui, nos explica como daba órdenes a través de una cortina semitransparente a las mujeres enfermeras de como tenían que atender el parto y realizar la técnica ellas solas dirigidas por el médico. Aparece una figura que actualmente corresponde a la comadrona.

En los hospitales encontramos esta figura en varios textos de historiadores de la época, como Ibn Yubair, según los cuales la profesión de enfermería era la encargada de cuidar durante las 24 horas del día a los pacientes ingresados, así como de controlar la administración del tratamiento y las dietas prescritas por el médico.

Ha nombrado a un director, hombre se saber, al que ha confiado los armarios de los remedios y al que ha encargado la preparación de las pociones y el administrarlas según las variedades de sus géneros… Éste director tiene bajo sus órdenes a unos subordinados que tienen por misión, mañana y tarde, comprobar el estado de los enfermos y presentarles las comidas y bebidas que les son adecuadas. Al lado de este establecimiento hay un edificio separado para las mujeres enfermas, y ellas también tienen quien las cuide. Contiguo a éstos dos edificios hay otro edificio de vasta amplitud en que los cuartos tiene ventanas con rejas de hierro. Están destinados a servir de celdas para los locos. También ellos tienen quien compruebe todos los días su estado y les lleve lo que les convenga”. 

De otro hospital escribió:

un hospital para el cuidado de quien entre ellos esté enfermo. Les ha procurado médicos que examinen su estado de salud, y bajo sus órdenes, criados a los que encargan la inspección del tratamiento y del alimento que por el bien de aquéllos prescriben”.

En cuanto al personal en los hospitales que se describe en varios relatos de la época, encontramos a enfermería. Entre ellos, y por orden de responsabilidad estaba: El administrador (normalmente no formado en ciencias médicas), el jefe de médicos, los médicos pagados para hacer guardias, visitar a los pacientes y prescribirles sus terapias, farmacólogos , y enfermeros, hombres y mujeres, que daban los cuidados básicos al enfermo.

ENFERMERAS ILUSTRES
Koaiba Bint Saad Al Asla Miya

La primera mujer musulmana que realizó el rol de enfermera y de la que se tiene constancia es Koaiba Bint  Saad Al Asla Miya, conocida como Rufaida Al Aslamiya, de la tribu de Bani Islam Jazraj. Nació en Yazrib antes de la migración del Profeta y fue de las primeras de Medina en aceptar el islam.

Su padre, Saad Al Aslami, fue médico y ya desde un principio le interesó la atención al paciente y colaboraba con él  en la atención médica como ayudante. Según relatan los documentos, tenía las cualidades para ser una buena enfermera: era amable, humana, tenía mucha empatía hacia el enfermo y facilidad de liderazgo para motivar a otros a realizar un buen trabajo, era organizada y con buenas habilidades clínicas. Además de ser una buena enfermera a nivel asistencial, también sobresalió en su labor social para la prevención y trato de enfermedades a domicilio, llevó asistencia, alimento y educación a los que no podían llegar por sus medios para recibir los cuidados de enfermería, como pobres, huérfanos o incapacitados. La han definido como una enfermera de salud pública y trabajadora social.

Fue coetánea del Profeta Muhammad y ayudó en la atención de los heridos caídos en las batalla de Badr (624). Organizaba y dirigía grupos de enfermeras que atendían a las bajas en el campo de combate. También participó en las batallas de Uhúd, Jandaq y Jaibar. Fue tan importante su atención al herido que el Profeta dirigía a su tienda-hospital de batalla a los heridos para que fuesen atendidos y curados. En la batalla de Jandaq el Profeta dio ordenes para que Saad Ibn Maadh que había sido herido en la batalla fuera trasladado a la tienda de Rufaida para que fuera atendido. Ella cuidó de él, le retiró la flecha de su antebrazo y taponó la herida evitando la hemorragia.

Su servicio durante las batallas fue tan valorado que el propio Muhammad le otorgó parte del botín que se sacaba en ellas como reconocimiento a su trabajo médico y de enfermería, llegando a ser equivalente en cuantía al de los soldados que habían luchado en primera línea de combate.

Durante las épocas de paz, se dedicó al cuidado del enfermo y creó una tienda de campaña en el exterior de la mezquita  del Profeta en Medina donde realizaba sus cuidados.

Muchas son las similitudes con Florence Nightingale. Ganó su aceptación como enfermera cuidando heridos en el campo de batalla, se le acredita como una líder en el cuidado de la salud, estableció las primeras clínicas para el cuidado de los enfermos al lado de la mezquita, fue la fundadora de la primera escuela de enfermería para mujeres y desarrolló, siglos antes que Florence Nightingale, el primer código de conducta y de ética.

Las actividades que organizó fueron las siguientes:

• Formación de grupos de mujeres para el cuidado de los heridos, primeros auxilios y atenciones de emergencia y de enfermería.
• Otorgó mucha importancia a la higiene y a las condiciones ambientales para la sanación y recuperación de los pacientes.
• Creó carpas especiales en el campo de batalla distribuidas en varias secciones, unas para la atención a los musulmanes heridos donde se llevaban a cabo los primeros auxilios y se atendían las situaciones de emergencia; en otras se proporcionaba la vigilancia del su proceso de curación.

Otras enfermeras que trabajaron como Rufaida fueron Ach Chifá Bint Al Abdalá, Umaima Bint Qais Al Afaria, Umm Senaán Al Aslamia, Um Salim, Um Aimán, Arrabia Bint Muauad y Nasiba Bint kaab Al Mazinia.

Link: http://www.webislam.com/articulos/91427-el_papel_de_la_enfermeria_en_el_mundo_arabe.html

Libro: Ojos azules en Kabul

Autor: Anabel Botella

Editorial: PLATAFORMA NEO

ISBN: 978-84-15750-62-8

Páginas: 370

Año: 2013

A Saira nunca le ha gustado su aspecto. Es rubia, tiene los ojos azules y todos la llaman kharami, o lo que es lo mismo, bastarda. Vive en Afganistán con su hermana, su madre y su abuelo, y cree tener ocho años. Cuando Ramin −un hombre cruel y fiel seguidor de los talibanes− entra en su vida, la desgracia se cierne sobre su familia para siempre.

 
Pero no todo está perdido para Saira. La pequeña logra viajar a Valencia gracias a las tropas españolas y crece envuelta en el cariño de su familia de acogida, aunque las pesadillas de su pasado no dejan de visitarla. Cuando Pablo le ofrezca la posibilidad de abrirse al amor, ¿conseguirá sanar las heridas de su niñez y empezar a ser feliz?

«ADVERTENCIA: Este libro te hará sentir; odiarás, desearás, soñarás, llorarás… y al fi nal, sonreirás. Con Ojos azules en Kabul, Anabel Botella nos abre una pequeña pero profunda herida en el corazón para regalarnos, finalmente, una esperanza.»

Anika Lillo, administradora de Anika Entre Libros

 

«Emocionante, desgarradora y brillante. Anabel Botella nos muestra los peores sentimientos de los humanos, y como un sol resplandeciente Saira los destruye con la voz de miles de mujeres a las que se les roba la valentía cada día.»

Daniel Ojeda, responsable de literatura juvenil en Fantasymundo

 

«Hay historias que se cuentan con palabras; Anabel Botella decidió contar la suya con el corazón. Acompaña a Saira en esta entrañable aventura que demuestra que, pese a todo, las segundas oportunidades son posibles.»

Sergio Rodríguez, administrador de El Creador de Sueños

 

Link: http://www.plataformaneo.com/ficha/261/0/212/ojos-azules-en-kabul.html

Se Feliz. La felicidad es una decisión personal!!!

¿Cuántas veces has pensado que el día puede ser totalmente desdichado porque amaneció lluvioso o de repente se tornó gris? Seguro que alguna vez te ha ocurrido. Lo mismo podríamos decir de un día de intenso calor o de un día en que el reloj se ha atrasado. Parecemos dispuestos a ser infelices hasta por las cosas más triviales cuando en realidad ser felices es una opción personal. Simple, podemos encontrar la felicidad aún cuando no tengamos todo aquello que anhelamos en la vida.
 
Podrías decirme que eso es una actitud conformista, para algunos puede parecer una tontería, pero si lo vemos bien: ¿no se gana más con ser positivo que con ser negativo? Somos capaces de ser felices a partir de que tomamos  la decisión de serlo, cuando asumimos que contra todo lo que pueda ocurrir, siempre habrá algo que nos importe, que nos motive, que nos haga felices en alguna medida y “en alguna medida” es mejor que nada ¿o no?
 
Son tiempos convulsos, las cuentas pueden amargarnos los días y el amor no es algo que podamos tener bajo control. El amor es quizá lo que más infelicidad puede causarnos, ya sea porque nos sentimos incomprendidos por la persona a la que amamos o porque nos hemos dado cuenta que pasa el tiempo y no encontramos a nuestra “media naranja”. En realidad, no existe tal cosa, la soledad también es algo que podemos dejar de lado, podemos sentirnos muy solitarios en medio de una multitud pero también podemos trabajar para sentirnos completos con la sola exploración de nosotros mismos. Somos tan felices como queramos serlo.
 
Es increíble cuánto  influye nuestra mente en nuestros sentimientos, cuando decidimos cambiar lo que falla en nuestras relaciones, cuando nos percatamos de que el amor es algo complicado, que no debemos intentar cambiar a nadie sino amar porque en ello encontramos nuestra propia dicha; es cuando de verdad nos acercamos a la felicidad. Cuando podemos sonreír incluso si las cosas van mal porque en realidad todo cambiará en algún momento, entonces ya hemos hecho un gran avance para sentirnos felices.
 
Si el amor llega, ¿por qué nos empeñamos en encontrarle defectos a la relación o a la persona? Cuando pensamos en nuestra propia vulnerabilidad podemos enfrentar el hecho de que no hay nadie perfecto y que podemos ser felices con las imperfecciones. Y si el amor no llega, ¿por qué empeñarnos en sentirnos amargados? El amor ocurre como casi todo, de manera imprevista, quizá debamos prestar más atención a nuestro alrededor, a veces miramos sin percibir,  y lo que buscamos puede estar más cerca de lo que creemos.
 
Hoy ya ha amanecido, el día es gris y podría pensar que no hay cosa peor en el mundo. Sin embargo, en mi caso el otoño suele ser la mejor de las temporadas  aunque, lo confieso,  por momentos me provoca nostalgia, siempre tenemos algún recuerdo o alguna pérdida que un día sin sol se empeña en recordarnos.
 
Pero ya no suelo hacer eso, tiempo atrás entendí que podía sonreír y aceptar el día si me lo proponía, muchas de las cosas que nos darán felicidad solo esperan que decidamos vivirlas… Está en nuestra mente más que en nuestro corazón, hay que cambiar nuestra forma de ver la vida… Hay que  vivirla tal y como llega porque siempre habrá algo que la haga mejor aunque te empeñes en creer que no… El solo tener un día más para vivirlo, ¿no es suficiente felicidad? Entonces, ¿por qué no empiezas a ser feliz ahora?
 
Link: http://www.rinconpsicologia.com/2012/12/la-felicidad-es-una-decision-personal_19.html

Imagen de modernidad y contemporaneidad: El Islam se abre a las personas LGTB

Francia ostentará la primera mezquita europea pensada por y para homosexuales y que, además, tratará igual a hombres y mujeres.

La asociación de musulmanes gais en Francia HM2F ha anunciado que a partir del próximo 30 de noviembre habrá una nueva mezquita inclusiva, la primera en el continente. ¿Y qué es una mezquita inclusiva? Pues son edificios de culto al Islam en los que las mujeres y los hombres son iguales -en las mezquitas normales deben sentarse por separado, ellas en los bancos de atrás- y el acceso de los LGTB está permitido.

Con esta acción, la asociación LGTB pretende instaurar el éxito de este tipo de mezquitas en Europa tal como se está produciendo en Estados Unidos. Y es que el miedo de los homosexuales a sufrir maltratos físicos y psicológicos en estos centros están haciendo que estas mezquitas inclusivas sean cada vez más demandadas.

La mezquita operará inicialmente en un templo budista, con capacidad para hasta 300 personas y se llevarán a cabo los rezos musulmanes, además de bendecir matrimonios entre personas del mismo sexo. Para ello, tendrán tres imanes, que ahora están en formación, además del imán oficial de HM2F.

Esta propuesta pretende verificar el ansia aperturista de cierto sector musulmán que intenta hacer progresar su religión hasta el siglo XXI, tratando de igual a igual a todas las personas, sin importar su sexo u orientación sexual. Además, en palabras del fundador de la asociación, Ludovic Lütfi Zahed, con ello también se caminará hacia el fin de la homofobia en el Islam y hacia el fin de la islamofobia entre el colectivo LGTB.

Link: http://www.cascaraamarga.es/politica-lgtb/lgtb-internacional/3553-gay-islam.html

Artículo: Los efectos de la Luna: verdades y mentiras

El ser humano ha buscado en el satélite la respuesta a muchas de sus preguntas, dando lugar a falsos mitos y a certezas comprobadas

Los efectos de la Luna: verdades y mentiras

abc
Está presente simbólicamente en todas las culturas la creencia de que la Luna afecta a nuestro comportamiento, altera nuestros estados de ánimo… la sensación de que estamos completamente a su merced es un sentimiento que viene de atrás y está fuertemente arraigado en el imaginario colectivo. «Eres un lunático», una frase poco amistosa con la que, según la RAE, nos referimos a alguien «que padece locura, no continua, sino por intervalos», intervalos que nos recuerdan a las fases lunares.

La palabra «luna» viene del latín y su raíz, «leuk», es de origen indoeuropeo y está presente por ejemplo en el griego: «leukós» (blanco brillante). Siempre ha sido un foco en la noche, en ocasiones el único, y prácticamente todas las culturas que en la actualidad el hombre es capaz de recordar han decidido otorgarle la categoría de deidad con la consiguiente responsabilidad sobre el ser humano, los animales y la indomable naturaleza del planeta Tierra.

La Luna, cuyos ciclos duran 28 días al igual que el periodo menstrual de las mujeres, ha estado siempre vinculada con el sexo femenino y multitud de culturas la adoraban durante los cultos a la fertilidad en la antigüedad. Se cree que esos 28 días de transformación han sido claves para dicha vinculación y, además, se le asigna un componente oscuro o antagonista al sol.

Influencia en el parto

Ix Chel, la «Dama Arcoíris», fue la diosa de laLuna en la mitología maya. Era adorada como protectora de tejedores y, como no, de mujeres en parto. Y es que a la Luna, incluso hoy día, se le atribuye el don de la fertilidad. Esta creencia ha sobrevivido al tiempo y a las diferencias culturales y en la actualidad se sigue pensando de manera dogmática en sus efectos sobre las embarazadas.

Sin embargo, nos encontramos aquí con el primero de los mitos, pues en multitud de ocasiones numerosos médicos y científicos han

A la Luna se le atribuye hoy día el don de la fertilidad

estudiado estos supuestos arraigados en el pensamiento colectivo no encontrando coincidencias. Por ejemplo, algunos científicos de la Universidad de Castilla-La Mancha en nuestro país, elaboraron un estudio sobre la relación entre el número de niños nacidos y los ciclos lunares que no daba pie a las creencias sobre los influjos de la Luna en los partos.

Francisco García Alcaraz, profesor de Enfermería de dicha universidad y uno de los autores de la investigación, dijo que tras analizar todo los partos en el hospital de Albacete, no se había encontrado ninguna relación entre estos y las fases lunares. No obstante, y debido a la gran cantidad de culturas que le atribuían a la Luna estos poderes supra terrenales, lo difícil en la actualidad sería creer que la luna es un mero satélite que no influye para nada en lo más profundo de nuestro ser humano.

La marea

Las mareas son un efecto de la fuerza de atracción que ejerce la luna sobre la Tierra. Debido al movimiento de traslación de la Tierra se genera una fuerza centrífuga, que ocasiona que las cosas tiendan a irse hacia fuera. Además, como la Luna gira alrededor de la Tierra, esta ejerce una atracción sobre el océano y al combinar estas fuerzas (centrífuga y de atracción) el nivel del agua sube y se producen las mareas.

Que la luna es capaz de influir sobre las mareas es un hecho científicamente comprobado.

El clima

La Luna es muy importante debido a que ayuda a mantener el eje de la tierra en su posición, si esta desapareciera la Tierra no

Sin la Luna, la vida en la Tierra sería prácticamente imposible

tendría un eje fijo sobre el cual moverse y por lo tanto los polos podrían quedar mirando directamente al Sol o todo lo contrario, permaneciendo eternamente en la sombra. Esto daría pie a lugares muy calientes y otros muy fríos provocando que la noche y el día fueran eternos en algunos puntos de la Tierra y la vida fuese casi imposible.

Más allá de esto, el folklore popular ha posicionado a la Luna como un instrumento milimétrico de precisión meteorológica. «Va a llover porque la Luna está cogiendo agua», decían nuestros abuelos. Sin embargo estas predicciones no son contrastables. La gravitación de la Luna (que produce la «marea atmosférica») si que lo es, aun así, el efecto es muy pequeño.

En definitiva podríamos decir que la luna no tiene ningun efecto sobre el tiempo y el que tiene sobre la presión atmosférica es mínimo.

Creencias populares

Opuesta al sol y algo siniestra, muchas culturas han relacionado la luna con aquelarres y bestias antropomorfas. Con respecto a esto último, se piensa que en función de la fase que esté la luna nos crecerá más rápido el pelo, al igual que en otras fases se nos caerá más. De ahí (en parte) el mito del hombre lobo y su transformación capilar. Se dice de la Luna llena que provoca euforia y alegría, de la Luna menguante que es un tiempo de depuración y limpieza, de la Luna nueva que es momento de inestabilidad e incertidumbre y de la Luna creciente que da lugar al crecimiento y ascenso.

La Luna ha condicionado durante generaciones los quehaceres del ser humano. Desde podar una planta hasta quedar embarazada, las creencias de nuestros antepasados han conseguido sobrevivir a los años para ahora convivir con la ciencia.

Link: http://www.abc.es/20121107/ciencia/abci-efectos-luna-verdades-mentiras-201211061240.html

Mostra de cinema àrab i mediterrani de Catalunya. Del 7 al 11 de novembre.

Un any més tornem a ser aquí per presentar-vos una nova edició de la Mostra de Cinema Àrab i Mediterrani de Catalunya, la sisena, a la seva nova seu a la Filmoteca de Catalunya, al cor del barri del Raval.

Ara fa un any dèiem que semblava que fos ahir que la Mostra va néixer ara fa sis anys; que oferíem una programació que portava els “aires de revolta i esperança” que omplien les places i carrers; i no oblidàvem tampoc de fer una crida decidida en favor del Cinema i la Cultura en l’any en que les “tisores” van començar a tallar i retallar a tort i a dret. Avui que ja han passat tantes coses i que ens adonem que som davant d’uns canvis, l’envergadura dels quals potser no havíem imaginat, volem oferir una mirada més reflexiva i profunda sobre l’esclat de l’anomenada “Primavera àrab”, dels seus orígens, reptes i contradiccions, a través de l’experiència de Tunísia, punt de partida d’aquesta onada “revolucionària” que va sacsejar l’altra riba de la mediterrània ara fa gairebé dos anys.Però tampoc hem volgut oblidar aquells països que com l’Iraq o Algèria omplien portades fa anys i ara resten pràcticament en l’oblit; o com Síria, on la revolta ha fracassat en el seus objectius d’enderrocar el règim per alguns i continua heroicament per d’altres, i que malauradament ha esdevingut una vegada més terreny d’una lluita d’interessos que queden lluny de les aspiracions dels qui van aixecar-se per exigir “ Pa, justícia i llibertat”.

I un any més, malgrat les incerteses que enfosqueixen l’horitzó, reafirmem el nostre compromís, il.lusió, i tenacitat per seguir aportant el nostre granet de sorra perquè la Cultura ocupi el lloc que es mereix, perquè “Un altre món no només és possible sinó que és més necessari que mai”.

Programació: http://www.mostracinearab.com/prog_7.html

Curioso documento: El nazi ‘doctor muerte’ murió convertido al Islam

Por: José María Irujo, El País

El Cairo, 12 de febrero de 1980. Al Departamento de Pasaportes. Querido señor: ‘Hoy he renunciado a la religión católica en favor de la musulmana como podrá observar en el certificado de conversión al islam que le adjunto y he tomado el nombre de Tarek Hussein Farid. Permítame renovar mi tarjeta de residencia remplazando mi antiguo nombre. Agradeciéndole de antemano. Suyo atentamente. Heim Ferdinand’.

El hombre que escribió esta carta manuscrita con una letra de redondilla inclinada hacia la derecha era Aribert Heim, el Doctor Muerte, el criminal nazi más buscado al que la pasada semana un tribunal de Baden Baden (Alemania) acaba de declarar muerto después de una búsqueda infructuosa de casi sesenta años. Este documento inédito, el de su conversión al islam en la mezquita Al Azhar de la Universidad de El Cairo y otros cinco certificados diferentes en poder del juez Neerforth, entre ellos el de su fallecimiento en agosto de 1992 en Egipto a los 78 años, acreditan que Tarek Hussein Farid y Heim eran la misma persona, un dato trascendental para resolver el enigma.

La búsqueda del Carnicero de Mauthausen ha dado un vuelco espectacular e inesperado gracias a estos documentos aportados al juzgado por Freitz Steinaker, de 90 años, abogado y amigo del nazi, y por Rüdiger Heim, su hijo. Este confesó en 2010 al juez que su padre murió en sus brazos en agosto de 1992 víctima de un cáncer de colon en la habitación del hotel Kars el Medina en El Cairo donde residía escondido bajo el nombre de Tarek Hussein Farid. Varios testigos acreditaron el óbito, pero el cuerpo del médico de las SS continúa sin aparecer.

El hijo de Heim, de 56 años, que durante décadas negó haber tenido ningún contacto con su padre explica así la enigmática desaparición del cadáver: ‘La última vez que vi a mi padre fue en la cámara frigorífica del hospital universitario Shames el Aimi de El Cairo, en una morgue que parecía una sala de anatomía. Lo llevé allí porque me pidió que donara su cuerpo a la ciencia… cuando regresé en 1995 comprobé que su voluntad no había sido cumplida. Me dijeron que lo habían enterrado en un cementerio de anónimos… Pregunté dónde estaba y me respondieron de forma ambigua’.

Aribert Heim era un atractivo médico de las SS, hijo de un policía y un ama de casa austriacos. Estuvo destinado en 1942 en el siniestro Revier, enfermería, del campo de concentración de Mauthausen donde asesinó a 300 presos con inyecciones de benceno en el corazón y seleccionó ‘para su liquidación física a presos incapaces de trabajar o enfermos graves’, según señala un escrito fechado el 11 de junio de 1979 y redactado por el fiscal Wieser de Baden Baden. Un documento vigente plagado de los horrores que describieron 17 años después los presos Lotter, Kohler, Kaufmann y Rieger que trabajaban en la enfermería. Heim actuaba ‘por libre decisión y sus operaciones sorprendieron al personal sanitario ya acostumbrado a la inhumanidad’, escribió el acusador.

En el libro de operaciones de la Cruz Roja en Mauthausen consta la identidad de 26 presos españoles que pasaron por las manos de Heim. Ocho murieron en este campo y en el de Gusen, otro próximo, y cinco de ellos en fechas cercanas a la intervención. En 1976 el comisario Aedtner, un policía que dedicó su vida a localizar al doctor, pidió que se buscara e interrogara en varios países a nueve de ellos que habían sobrevivido a sus operaciones ‘porque sus testimonios podían ser de extrema importancia’. En Mauthausen hubo 8.964 republicanos españoles de los cuales murieron 5.539. Varios centenares desaparecieron.

El médico de las SS fue detenido al terminar la guerra y se le sometió a un proceso de desnazificación en una mina de sal de los aliados. En 1947, ya libre, conoció a Frield, una doctora alemana y se casaron. En 1955, los Heim se instalaron en Baden Baden y abrieron su consulta de ginecólogos en el palacete de la familia de ella, una elegante villa situada a cinco minutos del centro de este coqueto balneario, refugio entonces de las familias más ricas de Europa. Aribert jugaba en el equipo nacional de hockey sobre hielo y su fotografía aparecía en los periódicos. En 1962 acabó la paz de la pareja, un policía apareció en su consulta preguntando por su pasado y Aribert se fugó. En aquella época empezaban en Alemania los juicios de Auschwitz. Desde entonces su paradero ha sido un misterio que continúa vivo.

Heim mantuvo un contacto permanente con su familia desde su refugio en El Cairo y escribió 21 cartas manuscritas con la ayuda de un cuaderno color burdeos donde apuntó los nombres en clave de 12 personas para evitar que la policía las identificara si las misivas eran interceptadas: Gerda era su hermana Hertak, el familiar que más ayudó al fugitivo, una mujer atractiva relacionada con algunas de las familias más influyentes de Alemania como los Tysshen o los Bauersachs; Lyda era Hilda, su otra hermana; Dora, su exesposa Frield, de la que se separó pocos años después de su fuga y a la que reprochaba en sus cartas su falta de ‘madurez para activar la autoestima de nuestros hijos’; Grell, su hijo pequeño Rüdiger; Rainer, su abogado Steinker, el hombre que ahora ha presentado los nuevos documentos; Lattle era Wiesenthal, el cazanazis judío preso en Mauthausen que dirigió su acusación y al que Heim responsabilizaba en sus cartas de buscar ‘testigos falsos y comunistas’.

El fugitivo dedicó su tiempo en El Cairo a acumular información para su defensa y buscar testigos que negaran la acusación. Hacía fotografías a deportistas, leía artículos sobre medicina, estudiaba árabe y oía la BBC, según asegura su hijo Rüdiger que le ayudó desde Alemania, visitó varias veces en su refugio y asistió durante los últimos días de su vida en una modesta habitación del hotel Kars el Madina, en el número 414 de la calle de Port Said de El Cairo, propiedad de la familia Doma. ‘Tengo tantas cosas que me interesan que si el día tuviese 28 horas no sería suficiente para hacer lo que quiero’, aseguraba en una de sus misivas. La familia le enviaba regularmente dinero.

Rüdiger Heim, alto, de complexión atlética y ojos azules se mueve por Baden Baden con su bicicleta, rehabilita en Berlín edificios propiedad de su familia e invierte en pintura, su pasión. Pero es un hombre vigilado y está en permanente observación. La policía alemana acudía al cementerio cada vez que moría un miembro de la familia por si aparecía el Doctor Muerte y a veces abordaba o llamaba por teléfono a algún sobrino rogando colaboración. Durante años el hijo pequeño del criminal nazi, su otro hermano siempre se ha mantenido al margen, negó haber mantenido contactos con su padre o conocer su paradero. La última vez, a este periódico en diciembre de 2008. Pese a la ausencia paterna Rüdiger estrechó un fuerte vínculo con su padre: ‘Un día estaré frente a Dios y puedo testimoniar que fuiste no solo mi hijo, fuiste mi mejor amigo’, le dijo Aribert días antes de morir. Desde que confesó al juez Neerforth que su padre se había escondido en Egipto, convertido al islam y muerto en su presencia en el hotel de los Doma ha aportado al tribunal de Baden Baden algunas pruebas como las 21 cartas que acreditan la presencia del criminal nazi en Egipto o los últimos documentos que demuestran que Tarek Hussein Farid y Heim Ferdinand eran la misma persona y que han empujado al tribunal a cerrar el caso. Unos documentos que no presentó cuando hizo su revelación -alegó que al morir su padre los guardó unos años y en 2005 los destruyó porque la policía investigaba su vida privada- y que la justicia alemana no logró obtener debido a la negativa a colaborar de las autoridades egipcias.

Los agentes alemanes que viajaron a El Cairo a comprobar la versión de Rüdiger solo consiguieron tomarse un té con sus colegas egipcios. La comisión rogatoria enviada por Alemania sigue hoy sin respuesta. ‘Una investigación de la policía criminal pudo confirmar la autenticidad de los (nuevos) documentos. Después de que el tribunal interrogó al testigo, hijo del acusado, no han quedado dudas de que el acusado coincide con la persona de Tarek Hussein Farid que murió de cáncer en 1992’, dice el auto del Tribunal de Baden Baden que ha cerrado el caso pese a que el cadáver del Doctor Muerte sigue sin aparecer.

Rüdiger vive en compañía de su madre nonagenaria en la casa familiar de Baden Baden y ha dedicado sus últimos dos años a convencer al tribunal. Tras su confesión envió al juez dos cartas en las pedía que se compararan detalles de la fotografía del documento de residencia a nombre de Tarek Hussein Farid y fotos de su padre para demostrar que eran la misma persona. ‘La imagen es irreconocible, pero el diseño de la corbata es reconocible. Mi padre era un hombre austero que siempre evitó comprar cosas inútiles, pero cuando compraba algo era de la mejor calidad, eso incluía su indumentaria. Los pocos trajes que se llevó desde Alemania han perdurado hasta el 92. En Egipto nunca le vi salir con traje o corbata. Estos trajes los conservaba bien protegidos y reservados para pocas ocasiones. Una de ellas para la fotografía del documento. El diseño de la corbata es igual que el diseño de la corbata de la última fotografía de mi padre en posesión de la policía alemana’, señalaba en una misiva. En otra, también dirigida al juez, incidía en el mismo aspecto: ‘No solo el diseño de la corbata es idéntico en las dos fotos, también el nudo de la corbata y la forma de la camisa son idénticas’.

La justicia alemana ha cerrado el caso Heim, aceptado la versión de su hijo y validado los documentos pese a que el fiscal del caso, que todavía puede recurrir, lanzó hace cuatro años frases tan taxativas como esta: ‘El caso estará cerrado cuando tenga sobre mi mesa el cadáver de Heim’. Una afirmación que Rüdiger, entonces, decía compartir.

¿Miente el hijo de Heim cuando asegura que desconoce el lugar donde fue enterrado su padre? ¿Es una estrategia perfecta para evitar que se descubra su tumba y descanse en paz? El cazanazis Efraim Zurof, responsable del Centro Simon Wiesenthal en la Operación Última Oportunidad que intenta localizar a los últimos nazis, responde así desde su oficina en Jerusalén: ‘Rüdiger no es creíble. Como usted sabe seis meses antes de revelar la historia de El Cairo decía que no había visto a su padre durante décadas. Él tenía un interés especial en implicar a todo el mundo (y especialmente al Centro Wisenthal) en el caso de su padre’. Zurof acepta no obstante la muerte de Heim. ‘Sería posible declarar su muerte, pero sin cuerpo esta no es concluyente, no está probada científicamente’.

-¿Aparecerá alguna vez el cuerpo de su padre? De esta forma, se disiparían todas las dudas.

-‘Nunca se resolverá el enigma del cuerpo de mi padre. Si fue enterrado en una fosa común, ¿cómo se puede determinar quién es quién? ¿Cómo se determinaría qué cuerpo es el suyo? Habría que hacer pruebas de ADN a todos los restos de esa tumba. Además, sería un escándalo porque en la religión musulmana no se permite. Nunca sabremos dónde está’, responde Rüdiger.

En marzo de 1997, Rüdiger recibió una llamada inesperada de Alexander Dettling, el policía de Sttugart que investigaba el paradero del Doctor Muerte: ‘Quiero comunicarle la existencia de una cuenta a nombre de su padre en Berlín por valor de 1.400.000 marcos alemanes. No quiero comprarle, pero si su padre está muerto sus herederos cobrarán ese dinero’. El origen de esa suma es un edificio en Berlín que el médico de las SS había comprado en 1958 y que la justicia le embargó. La presión de los vecinos por el estado del inmueble obligó al tribunal a levantar la confiscación y vender el edificio, cuyo precio superó el valor estimado y la multa de 510.000 marcos que le habían impuesto al fugitivo.

La mujer de Heim y sus dos hijos son los herederos, pero en Chile Walfraut Bóser, de 68 años, una hija del SS nacida en Austria de otra relación mantenida durante su matrimonio, podría reclamar su parte. Rüdiger asegura tener ‘ideas’ de cómo utilizar ese dinero.

Link: http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/articulo-378767-el-nazi-doctor-muerte-murio-convertido-al-islam

La sociedad española muestra una mayor aceptación pública a los musulmanes

Sin embargo, un estudio revela que aún se perciben muestras de rechazo junto con los «estereotipos irracionales»

Los medios de comunicación no ayudan a eliminar los estereotipos

La sociedad española ha demostrado en el último año una mayor aceptación pública a los musulmanes y lo islámico aunque aún se percibe «un porcentaje considerable» que muestra rechazo hacia manifestaciones externas del Islam como las mezquitas y el hiyab, según revela el Informe anual 2011 del Observatorio Andalusí, organismo autónomo de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), que coincide con la conmemoración de los 1.300 años de la llegada oficial del Islam a la Península Ibérica.

«Tras los últimos años de alarma social sobre los musulmanes como consecuencia de atentados de corte basista por el mundo, incluida España, la sociedad, en general, va retomando una cierta normalidad relativa en la aceptación social pública, no detectándose las anteriores miradas de desprecio y hostilidad contenida, aunque la pasividad ante la reivindicación de sus derechos sea la nota dominante», apunta el estudio.

Entre los «estereotipos irracionales» que, según indica el informe, se aprecian todavía en la sociedad española, se encuentra la creencia de que las musulmanas que cubren su cabello son obligadas por hombres musulmanes; que todos los hombres musulmanes son «unos déspotas» que tienen «subyugadas» a sus esposas; que quienes profesan la religión islámica están obligados por el Corán a «perpetuar la desigualdad y la violencia»; o que el Islam impone exigencias y prohibiciones así como «penas capitales sin juicios justos».

Creencias y estereotipos

El informe aclara que los musulmanes representan un cuarto de la humanidad y que, por tanto, estas creencias «no pueden ser ciertas». Además, apunta que los medios de comunicación no ayudan a eliminar estos estereotipos pues «llevan al público general la distorsión informativa con declaraciones de cargos públicos y con calificativos gratuitos sobre una base de desconocimiento por parte del público sobre la realidad del Islam».

Por otra parte, en la memoria se denuncia el «parón» en el desarrollo de los Acuerdos de Cooperación del Estado español con la Comisión Islámica de España (CIE) que, según indica, «se hace parecer que es culpa de los musulmanes insertando el germen del cisma en las comunidades musulmanas para debilitar su representación». Además, se critica «el dirigismo y la injerencia» de los poderes públicos.

Asimismo, destaca que el «cíclico y reiterativo» asunto sobre el uso del pañuelo por parte de alumnas musulmanas «se sigue repitiendo cada año con discursos de presuntas imposiciones familiares y falsas desigualdades» ante lo que, según explica la memoria, se trata de «la simple vocación temprana o compromiso religioso de una menor». Esto, según se precisa, genera «una opinión islamófoba general».

Faltan asistentes religiosos

También han continuado durante 2011, según señala el texto, las campañas contra mezquitas e imames y se ha detectado una falta de asistentes religiosos contratados para el culto, formación y asistencia religiosa en los cuarteles, centros hospitalarios, de menores, de acogida, de ancianos y en centros penitenciarios (once imames).

Atendiendo a la asignatura de religión islámica, el estudio apunta que se ha dado respuesta a «un mínimo» de la oferta y la demanda de este periodo con la contratación de 46 profesores de esta confesiónen cinco autonomías en las que es competencia del Estado y en una, Euskadi, con competencias transferidas, frente a las 13 restantes en las que no se ha contratado ningún profesor para esta materia.

Ante esta realidad, el informe estima necesaria la contratación de 400 profesores para cubrir la demanda del alumnado musulmán que se calcula que asciende hasta los 202.479 niños y jóvenes. En esta línea, denuncia que muchos centros docentes no ofertan la enseñanza religiosa islámica pero sí unas asignaturas alternativas que, según precisa, son«no asignaturas» y revelan «una estrategia para laicizar los institutos públicos a medio plazo y posiblemente los colegios públicos a largo plazo».

Más de 1.100 entidades musulmanas

No obstante, el estudio revela algunos ejemplos de buenas prácticas como la presentación por parte de los ministros españoles de Justicia, Interior y Trabajo e Inmigración del barómetro La comunidad musulmana de origen inmigrante en España que desvelaba que los musulmanes llegados de otros países se sienten adaptados a la vida y costumbres españolas, así como un alto grado de respeto hacia las instituciones españolas.

A nivel internacional, destaca la ratificación por parte de la Asamblea General de la ONU de un borrador de resolución titulado «Lucha contra la intolerancia hacia personas, la discriminación y la imposición de violencia en base a la religión y creencia». Según el informe, en 2011 se contabilizaron un total de 1.140 entidades islámicas inscritas en España y se registraron hasta 1.059 mezquitas y 14 cementerios, una cifra que los musulmanes consideran «insuficiente» para atender las necesidades en caso de fallecimiento en la comunidad musulmana local.

link: http://www.webislam.com/articulos/77730-la_sociedad_espanola_muestra_una_mayor_aceptacion_publica_a_los_musulmanes.html

 

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