Interesante pregunta: ¿Para qué sirve un criminológo español?

Jorge Ramiro Pérez Suárez

Una de las grandes incógnitas de los estudios de Criminología es la relativa al futuro profesional.  En España no existe la excelente y profunda tradición académico-criminológica que encontramos, por ejemplo, en el Reino Unido. Allí se trata de una carrera reconocida y reconocible; una salida más para cualquier estudiante. En nuestro país, por otra parte,  se ha tratado siempre de un segundo ciclo. Una suerte de auto-indulgente complemento a estudios de Psicología o Derecho (olvidando, casi por completo, que la Criminología debería abrazarse íntimamente a la sociología). Existen grandes estudiosos de la Criminología en estas tierras de molinos y soleadas playas: Herrero Herrero, Garrido Genovés, Serrano Maíllo, García-Pablos… Autores de excelente capacidad analítica, grandes estudiosos de la política criminal, escritores de excelentes manuales (gruesísimos todos ellos y muy pesados… En el terreno físico) que pueblan las estanterías de nuestros estudiantes.

Sin embargo no existe una escuela criminológica actual, una línea de investigación o de pensamiento, una teoría criminológica pura y esencialmente española.  En la mayoría de los casos se trata de traducciones, estudios o interpretaciones de las obras angloamericanos sociológicas que datan de principios de siglo pasado.  Y esta indeterminación se traduce en la figura del criminólogo: Un ser polifacético, multidisciplinar, social, inquieto, apasionado por el saber y siempre dispuesto a conocer. Hoy en día trabajadores sin colegio, desperdigados en asociaciones de ámbito autonómico o local.

La falta de concreción lo relativo a la figura del criminólogo en España hace que los poderes públicos no sean conocedores del potencial extremo de estos nuevos graduados. Un potencial que les permite realizar todo tipo de labores como serían el diseño de Políticas de Seguridad Pública (incluyendo Políticas de corte situacional o arquitectónico), el asesoramiento a ayuntamientos o entes locales en lo relativo a la existencia de factores criminógenos, así como la investigación de las tasas de criminalidad, la redacción de informes clínico-criminológicos que aborden la figura del delincuente desde un conocimiento exacto y exquisito, funcionariado de prisiones, asesores policiales,  etc. Desde un punto de vista privado (el criminólogo no tiene porqué ser solamente un devoto de lo público)  la llevanza de la seguridad de todo tipo de instituciones, la colaboración con despachos de Abogados o la consultoría criminológica… Es decir, la asunción de unos actos propios, de una lex artis, de un “saber hacer” propio de unos estudios de grado completos, complejos y enriquecedores. Es menester que nuestros graduados brillen con la fuerza de mil soles en el firmamento de un futuro otrora oscuro, se lo han ganado a pulso.  Es obligación de todos nosotros, docentes, alumnos, juristas, investigadores, etc. El reclamar el merecido lugar de todos estos graduados.

Link: http://jorgeramiroperez.blogcanalprofesional.es/%c2%bfpara-que-sirve-un-criminologo-espanol/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Calendario

marzo 2012
L M X J V S D
« Feb   Abr »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  
A %d blogueros les gusta esto: