En Londres, tras las huellas de Sherlock Holmes

El célebre detective inspiró un itinerario bien londinense a partir de los relatos creados por Arthur Conan Doyle.

Neblina, luz de gas, el ruido de un carruaje que se aleja en la noche. Es el clima de las novelas de Arthur Conan Doyle. Aunque pueda parecer raro buscar en Londres los rastros de personajes imaginarios como Sherlock Holmes y su asistente Watson, es eso lo que fascina a muchos turistas. Se dice que en el Sherlock Holmes Museum un empleado contesta entre 40 y 100 cartas semanales dirigidas al detective. Pero ¿dónde debería empezar la peregrinación en busca de Holmes y su universo? Se sabe que Conan Doyle publicó desde 1887 al menos 4 novelas y 56 relatos centrados en el famoso detective, la mayoría de ellos en la revista “The Strand Magazine”.

Aquí los entusiastas se ponen de acuerdo: hay que empezar por Baker Street. Esta calle ubicada entre Regent’s Park y Oxford Street ayuda a evocar aquella Londres “dickensiana”, típica de Holmes. Varios escenarios de los relatos de Conan Doyle están por aquí, entre Regent’s Park y el área de Trafalgar Square.
Apenas el viajero sale del subte en Baker Street Station por Marylebone, se topa con la estatua en bronce de Holmes –obra de John Doubleday inaugurada en 1999– que fuma su pipa, imperturbable. Es una figura que recuerda a Basil Rathbone, Nigel Bruce y Peter Cushing, tres de los actores ingleses que mejor interpretaron sus aventuras en el cine.
En esta calle está el Sherlock Holmes Museum, ubicado en el número 221 B de Baker Street, por supuesto. Es un caserón construido en 1815 que evoca en detalle los relatos de Conan Doyle: hay 17 escalones hasta las habitaciones del primer piso, donde “vivieron” Holmes y Watson entre los años 1881 y 1904. El museo tiene tres pisos, aquí está el célebre estudio de Holmes con vista a Baker Street –retratado en tantas películas– y los visitantes pueden sentarse en el sillón del detective, junto a la chimenea. No faltan los símbolos de Holmes: la pipa, el violín, el gorro de cazador, el equipo de química para hacer experimentos, el cuaderno de apuntes, sus pantuflas persas, sus disfraces. El domitorio del doctor Watson está en el segundo piso, mirando hacia un pequeño patio trasero de la casa. La pieza del ama de llaves, la señora Hudson –encargada de las tareas hogareñas y la cocina– está al frente, en el mismo piso de Watson. En estas habitaciones está “el diario de Watson”, con notas manuscritas de “El mastín de los Baskerville”, el caso más famoso.
En el tercer piso, figuras de cera de Holmes y su enemigo –el profesor Moriarty– reproducen escenas de algunos de los relatos más leídos. Y en la planta baja está la tienda del museo: aquí se venden juegos de ajedrez, pipas, las gorras, vasos de whisky, fotografías postales de época, osos de peluche y varias ediciones de los textos de Conan Doyle.
El museo es administrado por la Sherlock Holmes International Society, funciona todos los días en el horario de 9.30 a 18. Para los adultos, la entrada cuesta 6 libras esterlinas, para los menores de 16 años, 4 libras.
No muy lejos, en el número 2 Devonshire Street se conserva el sitio donde Conan Doyle, que era médico además de escritor exitoso, tenía su consultorio.

Misterios en Charing Cross

Si la opción es caminar un poco más por el barrio, en Paddington Street está la zapatería James Taylor & Co, preferida por Holmes. Acercándose a Oxford Street, en Manchester Square, hay un museo –Wallace Collection– con varias pinturas de una familia de pintores franceses, los Vernet. Holmes decía ser descendiente directo de los Vernet, en el relato “El intérprete griego”.
Siguiendo por Oxford Street hay poca distancia hasta Regent Street y la curva que va hacia Piccadilly Circus. Por aquí está el Cafe Royal, un restaurante francés que existe desde 1865, donde Holmes fue agredido en “La aventura del cliente ilustre”.
La próxima parada es la estación Charing Cross y sus alrededores. En el Charing Cross Hotel fue donde Holmes capturó a un espía, mientras Watson enviaba telegramas. Entre las librerías del barrio, “Murder One” se enorgullece de ofrecer los textos de Conan Doyle con ediciones en todos los idiomas europeos. En la cercana Northumberland Street funciona “The Sherlock Holmes Public House and Restaurant”, con buenas cervezas y un ambiente de “pub” bien clásico. En el vecindario estaba la sede de Old Scotland Yard y la casa de “baños turcos” frecuentada por Watson y Holmes. Aquí también funcionaba el hotel Northumberland Arms, nombrado en “El mastín de los Baskerville”.
Cuando Holmes resolvía un caso, acostumbraba festejarlo con una cena en “Simpson’s in the Strand”, cerca de la Royal Opera House, al sur del Strand. Es uno de los restaurantes más famosos de Londres, buen final para este itinerario. Los mozos atienden como si el turista fuera un aristócrata inglés, los precios son acordes y el menú es muy tradicional, con platos como el “roast beef” o el “Yorkshire pudding”.

Link: http://www.clarin.com/viajes/Londres-huellas-Sherlock-Holmes_0_455954424.html?print=1

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Calendario

abril 2011
L M X J V S D
« Mar   May »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  
A %d blogueros les gusta esto: